Caso de producción · Sistema multiagente
44 piezas en 27 días.
Un grupo de formación e-learning necesitaba 44 cápsulas formativas de 90 segundos, con personajes consistentes a lo largo de toda la serie, en un plazo cerrado. Esto es lo que se construyó para hacerlo posible.
El encargo
Imposible a mano.
Un grupo de formación e-learning necesitaba 44 piezas formativas de 90 segundos, con personajes consistentes a lo largo de toda la serie, en un plazo cerrado. Fecha de arranque: 5 de mayo. Fecha de entrega: 1 de junio. 27 días.
Las primeras piezas salían a razón de una cada uno o dos días. A ese ritmo, 44 piezas eran entre 44 y 88 días de trabajo.
El encargo no era caro ni difícil. Era imposible. El plazo caía dos meses antes de que la producción terminase.
La alternativa habitual en esa situación es bajar la calidad hasta que el volumen quepa en el calendario. La decisión fue la contraria: construir el sistema que hiciera cabible el volumen sin tocar la calidad.
La solución
Un sistema de agentes especializados.
-
01
Planificación
Toma el brief, selecciona el personaje de la serie, escribe el guion, lo convierte en guion técnico y genera el prompting de cada plano.
-
02
Ejecución
Produce los activos: voz, imagen, música y planos, contra las herramientas de generación.
-
03
Auditoría
Un agente independiente vigila al ejecutor mientras trabaja: detecta bucles, generación innecesaria y errores de sesión, y lo corrige sobre la marcha.
-
04
Puertas de control
Puntos donde el sistema se detiene y espera autorización. Permiten lanzar lotes de generación desatendida durante la noche y encontrar el material listo para revisar por la mañana.
-
05
Montaje y grafismo
Ensamblado, rotulación y motion graphics programados, consistentes en las 44 piezas.
-
06
Entrega y revisión
Carpeta compartida con el cliente y hoja de observaciones por pieza, para que las correcciones entren ordenadas y trazables.
Lo que se rompió
Y por qué importa.
Un sistema de producción no se diseña: se rompe y se repara hasta que aguanta. Esto es lo que falló durante las dos primeras semanas.
El ejecutor entraba en bucle y regeneraba la misma pieza una y otra vez, consumiendo créditos sin producir nada nuevo.
Las sesiones largas eran frágiles. Cuanto más duraba una ejecución, más errores acumulaba y más material innecesario generaba.
El montaje salía desastroso mientras las instrucciones no fueron lo bastante precisas. La calidad del resultado dependía por completo de la calidad de la especificación.
La solución a los tres problemas fue la misma y es el hallazgo central del proyecto: hace falta un agente que vigile al que trabaja. Casi todo el mundo que monta un sistema de este tipo construye un ejecutor y descubre tarde, y caro, que un ejecutor sin supervisión se equivoca en silencio.
El resultado
Entregado en fecha.
El proyecto se produjo compaginándolo con un trabajo docente a jornada completa. No es una nota biográfica: es la prueba de que el sistema producía solo, y de que la intervención humana quedó reducida a dirección y revisión.
Lo que demuestra
Tres cosas que no son evidentes.
El cuello de botella no está en generar.
Generar es barato. El coste está en cuántas veces hay que repetir un plano hasta que sale, y eso sólo lo arregla un sistema que sepa reconocer cuándo se ha equivocado.
El volumen y la calidad no son un intercambio.
Lo son cuando se produce a mano. Dejan de serlo cuando la calidad está especificada en el sistema en lugar de vigilada pieza a pieza.
El sistema es el activo.
Las 44 piezas se entregaron y se consumieron. El sistema que las produjo sigue funcionando, produce más rápido hoy que entonces, y es la base de lo que hoy se implanta dentro de otras organizaciones.
El sistema hoy
Más rápido. Más estable.
Aquella versión trabajaba contra las herramientas por automatización de navegador, que era lento y obligaba a producir de noche. Hoy la conexión es directa vía API e integraciones nativas, y el mismo encargo se produciría en una fracción de ese tiempo.
Esa diferencia importa por un motivo que va más allá de la velocidad: las herramientas cambian cada pocos meses y el sistema sobrevive al cambio. Lo que se implanta en un cliente no es un conjunto de herramientas, que caducan. Es la arquitectura de decisión, el control de calidad y las puertas, que no.
¿Producís contenido formativo o en serie?
Esto se puede implantar dentro de tu organización.
El sistema existe y funciona. Si producís vídeo, formación o contenido en volumen y queréis producirlo internamente con este nivel de control, puedo hacer un diagnóstico de vuestro flujo actual y deciros qué se puede sistematizar, en qué orden y qué os costaría.
Sin anticipo, sin compromiso. El diagnóstico entrega un informe con los datos reales de vuestra operación.
Hablar del proyecto →
LEMÖ LABS